me estaba...preguntando

Yo me estaba preguntando
cómo pudo Dios, cincelar,
la hermosura de tus labios.
Y tu suavidad que me estremece,
grafica los sueños que de tu alma
se desprenden.
Y cómo me miras,
(me haces pensar)
que con tus pupilas me acaricias,
con tu frescor me alivias,
con tu dulzura me resucitas.
Me estaba preguntando
si fue Dios el que dibujó tu encanto,
si fue dios, que desde sus manos,
esculpió tu sonrisa e inhaló
el calor de tus labios.



